Fancellu se lleva la vuelta tras la última etapa ganada por Oier Ibarguren

La Vuelta Ciclista a León ya tiene ganador para su trigésima edición. Alessandro Fancellu, un portento italiano ya puede presumir a sus 19 años, tres meses y tres días de ser el ganador de una de las carreras más duras del calendario aficionado internacional, casi un pasaporte para el campo profesional al que también llama Oier Ibarguren, el ciclista que le dio un triunfo al Diputación de León casi una década después de que uno de sus ciclistas levantara los brazos como vencedor de una etapa de la ronda que impulsa la misma institución –la Diputación provincial de León- que da nombre al único equipo leonés.

Sahagún acogió el final de carrera tras otra jornada que había comenzado en la Finca Valdemora de La Bañeza y que volvió a ser una etapa sin tregua en la que se repitió el guion de los días anteriores, con una fuga que se formó en los primeros kilómetros y que, contra todo pronóstico, consiguió llegar a la meta después de que la decena de ciclistas que formaban esa escapada se fuera reduciendo poco a poco. A 30 km de la llegada a Sahagún parecía que la fuga estaba condenada a morir, pero la reactivaron varios ciclistas y cuando parecía que no había entendimiento, Oier Ibarguren decidió intentarlo en solitario.

Era el día de la fiesta grande de Azpeitia, su pueblo, y lo decidió festejar a lo grande. Saltó con fuerza, tomó unos segundos de ventaja que fueron aumentando hasta el filo del medio minuto cuando el pelotón engullía a sus compañeros de fuga. Nadie daba entonces un euro por que el ciclista vasco llegara a la meta en solitario, pero los ánimos desde el coche de Adrián mateos, el director de la escuadra leonesa, y su demostración de fuerza le llevó a entrar en la recta de meta con 11 segundos que le permitieron levantar los brazos para festejar como se merecía una victoria como la que acababa de lograr.Por detrás, el pelotón con otro ciclista feliz, el italiano Alessandro Fancellu, que veía cómo esa jornada final la había solventado sin sobresaltos gracias a la labor de su equipo que le llevaron a lo más alto del podio con otros dos jóvenes con futuro como Sergio Araiz y Adne Holter. El mejor leonés fue Marcos González Cabero. Todos ellos protagonistas en un podio final en el que ejerció de ‘anfitrión’ el nuevo presidente de la Diputación, Eduardo Morán, que disfrutó de ese espectacular fin de fiesta en Sahagún de una carrera que desde hace tres décadas impulsa la institución provincial que está consiguiendo que la carrera sea una importante promoción turística para la provincia leonesa.  

Elías Tello gana en Andarraso y Fancellu mantiene el liderato

La tercera de las etapas que formaban parte de la ‘trilogía montañosa’ de la XXX Vuelta Ciclista a león tampoco defraudó. Elías Tello, uno de los mejores escaladores del pelotón de esta ronda leonesa demostró su calidad en la durísima subida final a Andarraso y en el duelo entre los favoritos volvió a imponerse el líder, Alessandro Fancellu, que afianzó su liderato estirando hasta los 27 segundos su renta sobre el segundo clasificado, el ciclista del Lizarte Sergio Araiz.

Fue el final perfecto para otra gran jornada de ciclismo. La carrera que apadrina la Diputación Provincial de León hace mucho que se ha hecho mayor, pero ahora ya está claro que es la reina del ciclismo aficionado en España. La etapa que salía de Molinaseca y acababa en Andarraso será de las que se recuerden. Una jornada que, de nuevo, la fuga que se formaba en los primeros kilómetros –esta vez en la subida al alto de Onamio- iba a llegar hasta la meta.

Por delante una decena de ciclistas abrían hueco, aunque sin llegar a los dos minutos. El Kometa de Rafa Díaz Justo les dejaba andar, pero teniéndolos siempre a tiro para que la lucha por el amarillo se librara en el pelotón principal. Y así iban a sucederse los siete puertos puntuables hasta que a la salida de Soto y Amío el leonés Marcos González aceleró por delante para tratar de cazar a los que iban en fuga. No lo consiguió el ciclista del Diputación de León, pero su acelerón rompió el grupo principal. Por delante la decena de ciclistas en fuga iba menguando puerto a puerto y al coronar rosales sólo quedaban tres ciclistas entre los que se iba a escapar Elías Tello, que se imponía con claridad en la meta de Andarraso, por delante del eritreo Yacob debesay que también festejaba la victoria porque él llegaba desde el grupo y creyó qyue había cazado a todos… pero lo quedaba Tello por delante.

A la espalda de los fugados, Fancellu marcó de cerca a sus rivales directos por el amarillo y les asestó un golpe al final para dejar casi sentenciada la Vuelta Ciclista a León que concluirá esta sábado 27 de julio hacia las dos de la tarde en Sahagún, adonde llegarán los ciclistas después de una jornada que saldrá de la Finca Valdemora de La Bañeza y que sólo el viento podría evitar que fuera un trámite y una ocasión para que los velocistas se luzcan.

Alessandro Fancelli vence en Ancares y se viste de amarillo

En los treinta años de historia de la Vuelta Ciclista a León hay muchos nombres de ciclistas que llegaron a ser grandes y que en león dejaron muestras de lo que podrían llegar a ser. Nombres como los de Chaba Jiménez, Ángel Luis casero, Bauke Mollema, Wout Poels, Nairo Quintana… y quién sabe si dentro de no demasiado tiempo alguien echará mano de la hemeroteca para recordar que en el Puerto de los Ancares se coronó Alessandro Fancelli entre una espesa niebla que cayó sobre la cima para añadir heroísmo a la escena final de la etapa.

El italiano va para grande del ciclismo mundial. Lo demostró hace menos de un año ganando la medalla de bronce en la carrera júnior del Campeonato del Mundo y en el duro puerto leonés confirmó que pese a ser uno de los ‘pequeños’ del pelotón, ya está listo para conquistar una carrera de la entidad de la leonesa.

Fancellu fue el mejor al final de otra etapa loca que acabó con cambio de líder. Una jornada que se esperaba movida y con escapadas desde los primeros compases de la carrera que salía de Toral de los Vados. Con lo que no contaba nadie era con un pelotón roto en dos casi desde el primer kilómetro. Y es que aún no habían abandonado los ciclistas Toral de los Vados y en cabeza ya había una treintena de ciclistas. Hasta ahí nada que no se pudiera esperar… si no fuera porque en ese selecto grupo estaban varios de los aspirantes a la victoria final.

Solo el Hirumet y el Rías Baixas se quedaron sin colocar a sus principales bazas en el grupo de cabeza y eso les obligó a ser quienes tiraran detrás porque el líder viajaba sin un equipo capaz de defender su jersey amarillo; y otros –Lizarte o Kometa, por ejemplo- tenían a sus líderes detrás, peor por delante viajaban otros capacitados para pelear por el triunfo final.

En ese duelo desigual, quien tenía todas las de perder era el pelotón y así fue. La renta fue creciendo y al paso por Toreno la ventaja estaba estabilizada algo por encima de los tres minutos. Ni el descenso hacia Vega de Espinareda, ni la subida a Lumeras y Ancares cambiaron nada más allá del número de ciclistas que aguantaban en el grupo de cabeza que iba perdiendo unidades hasta llegar menos de una decena al comienzo de la srampas más duras de la subida final.

El noruego Adne Holter fue el primero en romper las hostilidades y a un kilómetro de la meta parecía tener todas las de ganar. No iba a ser así porque por detrás salaron Alessandro Fancellu y Sergio Ariz para superarle, siendo el italiano el más fuerte, con 18 segundos de ventaja sobre el ciclista del Lizarte. Cerca de ellos, a 23 segundos del vencedor, cruzaba la meta Holter. Ellos tres serán los grandes aspirantes a un triunfo final que ya sólo parecen capaces de arrebatárselo Carlos Samudio –cuarto en la general a 42 segundos de Fancellu-, Eduardo Pérez-Landaluce –a 1:09- y Steven Calderon –a 1:15 del liderato- El resto están ya a tres minutos del ‘amarillo’.

La penúltima etapa de la XXX Vuelta Ciclista a León será la tercera de la ‘trilogía’ montañosa de esta edición. Una etapa de 138 km entre Molinaseca y Andarraso que tendrá en su recorrido siete puertos puntuables desde el de Onamio que afrontarán los ciclistas nada más arrancar la carrera, hasta la subida final a Andarraso. Una jornada de puertos cortos, pero muy duros que obligarán a los equipos a moverse con inteligencia cuando las fuerzas empiezan a escasear.

Gerard Armillas vence en Boca de Huérgano y se viste de amarillo

Una ventaja de 33 segundos no es nada con lo que queda por delante en esta Vuelta Ciclista a León, pero son una ventaja para el cuarteto de ciclistas que llegó por delante a la meta de Boca de Huérgano, especialmente para Carlos García Pierna, que dio una exhibición cazando desde atrás a los fugados y Gerard Armillas, el vencedor de la etapa y nuevo líder de la XXX Vuelta Ciclista a León tras otra etapa frenética en la que se recorría toda la montaña central y que los ciclistas cubrieron a casi 40 km/h.

Fue otra jornada de un alto nivel de ciclismo. Una etapa sin tregua, muy rápida en sus inicios por las metas volantes que daban interés a los 50 primeros kilómetros de la etapa y que aprovechó el argentino del Rías Baixas, Julián Barrientos, para dejar sentenciada esa clasificación; y con una parte final muy atractiva, con un cuarteto de ciclistas en cabeza, el pelotón recortando por detrás su desventaja, y 12 km finales entre Portilla de la Reina y Boca de Huérgano que fueron una carrera de persecución en la que acabaron venciendo los escapados.

Habían sido el que a la postre iba a vencer en la etapa, el catalán Gerard Armillas, Samuel Blanco y dos corredores del equipo de la UCI, Petr Kelemen y Sergey Satovkin los que a casi un centenar de kilómetros de la meta se iban por delante. El pelotón tardo en reaccionar y cuando quiso hacerlo comprendieron que era mejor dejarles andar y medir los tiempos para cazarlos en Pandetrave. Los de cabeza lo aprovecharon para superar los cinco minutos de renta en la subida al alto de Tarna, donde el cuarteto se convirtió en trío al quedarse Keleman.

Entendiéndose a la perfección los escapados seguían manteniendo su renta en la suave ascensión a Parderrueda. Sólo camino de Posada de Valdeón empezaron a tensar la cuerda en el pelotón rebajando su desventaja hasta poco más de dos minutos. Era un momento complicado, pero los de cabeza no dejaron de colaborar con Armillas y Blanco rabajando más en las partes en las que la carretera miraba hacia el cielo y con el kazajo Satovkin confirmando lo bueno que apuntó en la recta final de la etapa anterior, mostrando que en sus piernas hay un ciclista importante que no tardará en llamar a las puertas de algún equipo profesional.

El pelotón no cazaba, pero quien sí lo hizo fue el madrileño del Kometa Carlos García Pierna que saltó del grupo y cazó a los tres fugados para presentarse los cuatro en la recta de meta de Boca de Huérgano en la que el mejor fue Armillas con sus tres compañeros de fuga en el mismo tiempo y el grupo del resto de aspirantes al triunfo final a 33 segundos, entre ellos el leonés Marcos González Cabero, noveno en la general provisional.

La cuarta jornada de la XXX Vuelta Ciclista a León comenzará al filo de las 15:00 horas en Toral de los Vados y llegará al Alto de Ancares tras superar 135 km de recorrido en el que los altos de montaña de Corullón y Lumeras servirán para abrir boca antes de la exigente ascensión final.

Ángel Fuentes gana al sprint en Veguellina

Una etapa por el Páramo y la ribera del Órbigo, con el viento sin fuerza para ser decisivo, pero suficiente para meter miedo a los ciclistas, no podía tener otra película que la que se vivió en la segunda etapa de la Vuelta Ciclista a León, la primera en línea y la primera, también, que contaba para la clasificación general, que el pelotón recorrió a más de 45 km/h y con el mismo ganador que la contrarreloj de la capital maragata, Ángel Fuentes.

No pudo vestirse de amarillo en el podio de Astorga, pero sí lo hizo en el de Veguellina de Órbigo, donde el burgalés se impuso al sprint tras una etapa vertiginosa en la que no hubo un instante de tregua en cabeza, pero sin escapadas que alcanzaran una ventaja superior al minuto. Fue el Diputación de León el primero que tensó la cuerda con Ibarguren como punta de lanza. Con él se fue Julián Barrientos (Rías Baixas) para ser el dueño del maillot de las metas volantes al final de la jornada. No cuajó la escapada y tampoco el resto de las que vendrían hasta que en el penúltimo de los pasos por Veguellina aumentó la intensidad del viento y un abanico dejó a 26 ciclistas en cabeza. El corte pilló fuera de juego a dos de los equipos potentes de la carrera, Froiz y Lizarte, que tuvieron que trabajar para echar abajo la escapada. Lo lograron a poco más de una decena de kilómetros de la meta, agrupándose el pelotón principal.

Más saltos en cabeza para esa recta final de la etapa, pero los equipos de los velocistas cazaron a todos a cuatro kilómetros de la llegada para disputarse el triunfo en la recta de meta de Veguellina en la QUE Ángel Fuentes fue el más rápido con Vicente Herráiz muy cerca y Alejandro Gomiz cerrando el podio.